BERNAN SALAZAR

¿CUÁNTO TIENE QUE SACRIFICARSE UN ABOGADO POR UN CLIENTE?

27/06/2021

Bernan Salazar

No pretendo que comparta lo que pienso, es más, espero que no lo haga y que no me crea nada de lo que leerá, hay circunstancias que únicamente se aprenden viviéndolas, así cuando logre ver por el retrovisor de su vida, comprenderá qué era lo más importante.-*

Durante décadas nos han “vendido la idea” que el Cliente siempre tiene la razón y por ende, los Abogados -espero se entienda que el concepto incluye tedes les géneres- tenemos que hacer lo humanamente posible (incluyendo el inmolarnos) con tal de quedar bien y  satisfacer los deseos de esas personas que procuran de nuestros servicios profesionales.-*

Por supuesto que durante muchos años he cometido el error y metido en la carrera por “quedar bien”, he sacrificado noches, madrugadas, fines de semana y ni qué decir a mi familia, muchos planes de paseos, almuerzos o cenas se vieron truncados por una reunión o diligencia judicial imprevista, por el juicio que se extendió más horas de las señaladas, atender llamadas telefónicas a las horas y días menos adecuados y un sinfín de etcéteras.-*

Pensando en eso y debido a que las restricciones sanitarias nos mantienen más días “guardados en casa”, he tenido la triste oportunidad de ser informado que el ex compañero A, el amigo B, el conocido C y así sucesivamente… (colegas) han fallecido; por supuesto que eso me ha puesto a reflexionar y a preguntarme: Habrán vivido sus vidas o vivían las de sus clientes? Varios de ellos se esclavizaron tanto en el trabajo (en la casa, en la oficina, en los Tribunales, en el cine, en el restaurante, en la calle, en el carro, en.. en.. en.. y más en..) con tal de ganarse la confianza del cliente, quedarle bien y en algunas ocasiones cumplir sus caprichos, tanto así, que posiblemente sus vidas pasaron a ocupar el segundo o tercer plano.-*

Por supuesto –a los que nos gustan los pleitos con reglas- que haber escogido ser Abogado litigante implica tácitamente el enfrentarse a múltiples imprevistos: la notificación que recibiste y debes contestar –en la noche, madrugada, día feriado o fin de semana- mientras atiendes un juicio simultáneamente, las reuniones que tuviste que re-agendar debido a la diligencia judicial que te comunicaron de urgencia, la persona que detuvieron un viernes en la madrugada y tuviste que salir de la cama para llegar a Tribunales a procurar su libertad; la lista es muy larga y algunas veces me pregunto: ¿El cliente comprenderá el “valor” de todo lo que sacrifica su Abogado?

En múltiples ocasiones he dicho –y lo sigo sosteniendo- que me encanta, me fascina, estoy totalmente enamorado de lo que escogí hacer para “ganarme la vida”; pero.. los clientes comprenderán que el Abogado tiene compromisos personales, que tiene obligaciones económicas, que…, que.., y, más queeeee’s.-*

Ocasionalmente pienso que algunas personas imaginan que los Abogados somos como los gatos: Tenemos varias vidas y cada una de ellas en mundos paralelos, que no necesitamos comer, ni dormir, ni descansar, ni pagar facturas, ni hacer nada más que trabajar. En otras ocasiones, también reflexiono sobre el “poder de la adivinación” que algunos clientes creen que tenemos, y por supuesto, no dejo de meditar sobre la creencia popular que los Abogados –al igual que los Arquitectos- únicamente hacemos papelitos y/o dibujitos (que cualquiera podría hacer) y que es increíble que pretendamos percibir honorarios por pensar y resolver problemas.-*

Los años me han demostrado que algunas personas piensan que el Abogado tendría que sentirse más que satisfecho –jamás ocurrírsele cobrar- por el simple honor de conocerlos y haber sido seleccionado como el profesional que le ayudará a resolver su problema. No niego que es un honor y que muchas veces es un placer sentarse a pensar en cómo resolver (en horas, días, semanas o meses) un problema que un cliente ha venido desarrollando, pensando y construyendo durante años. A veces, ni el cliente mismo tiene claro en qué consiste o cuál es su problema y es el Abogado quien debe descubrirlo y luego tratar de resolverlo (por supuesto que el cliente pretende que la solución sea inmediata, máxime cuando el Abogado tuvo el “descaro” de cobrarle por hacerlo). Aclaro que lo que escribo no ocurre con mucha frecuencia.. pero ocurre, y es uno de esos “secretos” de conocimiento público.-*

La gran mayoría de Abogados ejercemos nuestra profesión con la intención de ayudar a nuestros clientes (en la medida de las posibilidades de cada uno), pero al igual que algunos Abogados han quedado ridículamente mal prestando sus servicios, algunos Clientes tampoco se escapan de la crítica. Conozco de situaciones en las que una persona ha “pasado” por varios despachos de abogados, a todos les ha contado su historia, los ha contratado y al final.. les ha fallado –o busca cualquier excusa- cuando corresponde cancelar los servicios que recibió. También existen esos casos en los que el Cliente pretende que el Abogado le resuelva el problema o le explique qué es lo tiene que hacer, pero de forma gratuita, ya que “pensar” lo puede hacer cualquiera y de por sí, fulanito tuvo un caso parecido y le explicó lo que tenía que hacer.-*  

Cuánto tiene que sacrificarse un Abogado por un Cliente..? Todos los casos son diferentes, pero si de sacrificios se trata, seguiré afirmando que a veces sí, a veces no y..  a veces nunca.-*

Nos seguimos leyendo..!!

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