BERNAN SALAZAR

¿¿PARA QUÉ SIRVE EL PRINCIPIO DE INOCENCIA EN UN PROCESO PENAL??

04/04/2021

Bernan Salazar

En las noticias es frecuente escuchar “Al imputado le cobija el Principio de Inocencia” cuando hacen referencia a las personas investigadas en un proceso judicial de carácter penal, frase que se encuentra establecida como Principio General del Derecho Procesal Penal en muchos países. Lo encontramos en la Declaración Universal de los Derechos Humanos, que establece en el artículo 11 lo siguiente:  

“Toda persona acusada de delito tiene derecho a que se presuma su inocencia mientras no se pruebe su culpabilidad, conforme a la ley y en un juicio público en el que se le hayan asegurado todas las garantías necesarias a su defensa.”

En Costa Rica se deriva del contenido del artículo 39 de nuestra Constitución Política que indica:

“Artículo 39.-

A nadie se le hará sufrir pena sino por delito, cuasidelito o falta, sancionados por ley anterior y en virtud de sentencia firme dictada por autoridad competente, previa oportunidad concedida al indiciado para ejercitar su defensa y mediante la necesaria demostración de culpabilidad.

No constituyen violación a este artículo o a los dos anteriores el apremio corporal en materia civil o de trabajo o las detenciones que pudieren decretarse en las insolvencias, quiebras o concursos de acreedores.”

En el artículo 9 de nuestro Código Procesal Penal se señala expresamente:

“Artículo 9.- Estado de inocencia

El imputado deberá ser considerado inocente en todas las etapas del procedimiento, mientras no se declare su culpabilidad en sentencia firme, conforme a las reglas establecidas en este Código. En caso de duda sobre las cuestiones de hecho, se estará a lo más favorable para el imputado.

Hasta la declaratoria de culpabilidad, ninguna autoridad pública podrá presentar a una persona como culpable ni brindar información sobre ella en ese sentido.

En los casos del ausente y del rebelde, se admitirá la publicación de los datos indispensables para su aprehensión por orden judicial.”

A como se darán cuenta, existen diversas normas y de distinto rango que hacen referencia a este Principio, pero.. ¿QUÉ ES? La forma más sencilla de conceptualizarlo es indicar que es una regla o lineamiento exclusivamente jurídico que exige cierto tipo de tratamiento procesal a las personas que están siendo investigadas pero que aún no han sido declaradas culpables mediante sentencia en firme; es decir, el Principio de Inocencia debe entenderse como Libertad de Culpa, ya que uno de los elementos principales de dicho principio es la demostración –como regla probatoria en un proceso penal- de la responsabilidad del sujeto activo de los hechos ilícitos que se le imputan haber cometido. Es decir, la regla general es que dependerá de la valoración de los elementos de prueba incorporados al proceso como podrá o no derribarse esa presunción de inocencia. No obstante -recuerde que toda regla tiene excepciones- existen procesos de carácter punitivo / sancionatorio en los que la carga de la prueba se revierte o resulta aplicable el Principio de Carga Dinámica de la Prueba.. entiéndase, se presume que la persona podría ser responsable hasta que se demuestre lo contrario y sobre esto, todavía queda “mucha tela que cortar”.-*

En múltiples procesos judiciales se ha discutido constitucionalmente si la imposición de la prisión preventiva como medida cautelar es o no violatoria del Principio de Inocencia.. nuestra Sala Constitucional ha indicado que el principio existe y debe respetarse, pero que debe analizarse casuísticamente; es decir, pareciera interpretarse que en algunos casos la “presunción de inocencia” regulada en Tratados Internacionales, en nuestra Carta Magna y en diversa legislación, pasa a ser de grado inferior a los fines del proceso penal, pese a que “El imputado deberá ser considerado inocente en todas las etapas del procedimiento (..)”. Creo que resulta evidentemente mi opinión sobre el tema.-*

Ahora bien, siendo que uno de los elementos primordiales de Principio de Inocencia es la carga probatoria (la calidad y no la cantidad), en nuestro actual sistema procesal penal de índole acusatorio y oral, quien acusa debe contar con los elementos de prueba necesarios para demostrar lo que afirma; quien defiende sólo tiene que tener facilidad para comunicarse en público (que no es lo mismo que hablar), ser elocuente, saber respirar y cuándo guardar silencio, saber explicar de forma sencilla, aprender a desarrollar interrogatorios estratégicos (saber cómo, cuándo y qué preguntar), tener conocimientos sobre el comportamiento humano (corporal y mental), saber cómo adaptar el mensaje en el momento preciso (hacerlo oportuno e interesante), saber “conectar” con quien tendrá que resolver y adicionalmente –entre otros- haber desarrollado la creatividad para vender de ideas. Ante lo anterior, me viene a la mente la frase de filósofo – matemático Blaise Pascal “..Lo que el corazón quiere sentir, la mente se lo muestra..” y si Usted tiene la capacidad de comunicar su idea, posiblemente logrará el objetivo previsto con su cliente, sin que tenga que preocuparse mucho por la interpretación que quieran darle al Principio de Inocencia.-*

Nos seguimos leyendo..!!

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