BERNAN SALAZAR

¿SE PUEDE CONDENAR A UNA PERSONA CON SÓLO LA VERSIÓN DE LA VÍCTIMA?

1/03/2021

Bernan Salazar

En la práctica profesional es normal concluir anticipadamente que cuando NO existen suficientes elementos de prueba que “señalen” como presunto autor responsable a una persona de haber cometido un hecho criminal o cuando esos elementos de prueba son “débiles”, lo más simple es concluir que debe aplicarse el principio de “indubio pro reo” y anticipar que nuestros Tribunales de Justicia procederán a desestimar el proceso, dictar una sentencia de sobreseimiento o absolver a esa persona (todo dependerá de la etapa procesal en que se encuentre la investigación penal); pero.. ¿¿esto sucede en todos los casos?? Mi respuesta es directa y clara: ¡¡..NO..!! Por experiencia puedo afirmar que existe un tratamiento procesal totalmente diferenciado según el tipo de delito.-*

Hay que tener presente que el proceso penal costarricense utiliza un modelo acusatorio y es básicamente oral (aunque ridículamente se considere que leer documentos es sinónimo de oralidad), que le permite a la partes (fiscalía, querellante, actor civil, víctima, defensor e imputado) discutir de viva voz sus tesis sobre los hechos y es frecuente escuchar –al menos a la Defensa- que a falta de elementos de prueba la “hipótesis acusatoria” no logró acreditarse. No obstante, han sido reiteradas las resoluciones de nuestros Tribunales de Justicia que han venido a indicar que la prueba testimonial de la víctima es más que suficiente para fundamentar una sentencia condenatoria y tirar al basurero el Principio Constitucional de “Presunción de Inocencia” que anticipadamente pudimos haber pensado como argumento de defensa; pero aclaro.. esto ocurre –mi opinión- básicamente en las delincuencias de carácter sexual y con muy poca frecuencia en otro tipo de hechos delictivos.-* 

Partiendo del criterio jurisprudencial dominante, de conformidad con el Principio de “Libertad Probatoria” se puede demostrar la comisión de un hecho delictivo por medio de prueba indiciaria, de allí que la versión testimonial de la víctima -prueba directa- como único testigo puede resultar más que suficiente para enviar a la cárcel a una persona. Por supuesto que por regla general resulta indispensable que la prueba haya sido obtenida e incorporada al proceso de forma legal (entiéndase: cumpliendo con las formalidades exigidas por la ley; y al respecto, existen kilómetros de documentos que se han escrito).-*

Es importante tener presente que durante la fase investigativa de un proceso penal, es la Fiscalía (Ministerio Público) quien de forma “objetiva” se encarga de recabar la prueba que ellos consideren necesarias, así como de recolectar las pruebas que necesiten las otras partes en el proceso, siendo que en caso de negativa a recabar alguna prueba, el interesado puede solicitarle al Juez de Garantías (Juez Penal) que analice los motivos o fundamentos por los cuales se está rechazando evacuarlas (para ello, es casi obligatorio redactar una tesis relacionada con la hipótesis de la parte interesada). En estas circunstancias el tema “probandum” se complica, ya que nuestros jueces –durante la tramitación de un proceso- tienen la facultad de determinar si es o no necesario incorporar elementos de prueba utilizando libremente las reglas de su experiencia, su lógica y su sana crítica racional (que no es la misma en todas las personas) y por ende, deben justificar o fundamentar esa “valoración probatoria” de forma coherente al momento de emitir sus resoluciones y no convertirse en Tribunales de conciencia. Por supuesto que se lee muy lindo en el papel, en la práctica -el mismo proceso- puede encontrarse en un mundo paralelo según la hipótesis que se tenga.-*

En este orden de ideas y tratando de aterrizar (alunizar o amartizar según el mundo en que se encuentre el proceso), esa libertad probatoria que tenemos las partes no nos obliga a incorporar al proceso penal un número o cantidad específica de pruebas para tener por “demostrado la culpabilidad o inocencia” de un hecho investigado, así como que tampoco se establece un tipo específico de pruebas; nuestros jueces lo que toman en cuenta es la “calidad” e “idoneidad” de la prueba y no la “cantidad”. Espero que hayan descubierto que incluí la necesidad de “demostrar la inocencia”, ya que pese a que se supone que “toda persona se presume inocente hasta que se demuestre su responsabilidad”, en la práctica –en esos mundos paralelos- existen procesos en los que la “carga de la prueba se revierte” y el “principio de inocencia” lo han convertido en un “principio de culpabilidad” (aunque Usted no lo crea) ya que se parte de la premisa doctrinaria que la “duda” debe relacionarse directamente con la esencia de los hechos y no sobre los aspectos periféricos.-*

¿¿Entonces?? Evidentemente resulta complejo el acreditar la inocencia o generar una “duda razonable” en algunos hechos delictivos, más aún cuando se parte de la premisa que la versión de la víctima (por favor no “sexualizar” el concepto de víctima) es más que suficiente para dictar una sentencia condenatoria, más aún, cuando nuestros jueces tienen la facultad de fundamentar sus resoluciones argumentando aspectos como: 1.- La versión de la víctima resulta conteste, precisa y creíble (respaldado en una pericia psicológica a la que no fue invitada la defensa a participar y que se niegan a repetir para evitar su “revictimización”); 2.- El comportamiento de la víctima durante el contradictorio evidenció que tiene temor de la persona denunciada; 3.- La persona denunciada nunca demostró arrepentimiento por los hechos investigados; 4.- La denunciada se comportó hostil al escuchar la versión de la denuncia; 5… 6… y así podría seguir escribiendo argumentos en los que el “principio de inocencia” no sirve para un carajo y mucho dependerá, de la habilidad del profesional en derecho al momento de realizar su interrogatorio (atacar o defender la credibilidad subjetiva y/o credibilidad objetiva de ese único testigo).-*

Como corolario debo manifestar que nuestros Tribunales deben evolucionar para analizar un tema que normalmente omiten tomar en cuenta al momento de recabar elementos de prueba durante la investigación de un hecho criminal: la MOTIVACIÓN de la víctima al momento de presentar su denuncia; tristemente al ser un “aspecto periférico” lo normal es que se rechacen elementos de prueba relacionados con este tema y en muchos casos, es uno de los temas principales que se debería investigar..!!

Lo cierto es que la versión de la víctima SÍ puede ser suficiente para condenar a una persona.. todo dependerá de quién (víctima o persona denunciada) logre “vender mejor su idea” y lo “creíble” que resulte la misma para un Tribunal.-*

Nos seguimos leyendo..!!

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